
Un artículo del Espacio Temático de Salud Mental Global de CSP revisa 42 estudios publicados entre 2013 y 2023 sobre la prevalencia de trastornos mentales entre personas privadas de libertad en las Américas.
Los hallazgos confirman que la prevalencia de problemas de salud mental en la población penitenciaria es mucho mayor que en la población general. También destacan que factores como el hacinamiento, las desigualdades sociales y el estigma aumentan las barreras para acceder a la atención.
La revisión indica además que las mujeres privadas de libertad presentan tasas aún más elevadas de enfermedades mentales. La investigación refuerza la importancia de las políticas de salud mental que consideren los contextos locales y contribuyan a reducir la reincidencia delictiva y las violaciones de los derechos humanos.