
El ensayo publicado en la edición de abril de CSP analiza, desde una perspectiva histórica, las relaciones entre la salud de la población negra, el racismo estructural y las políticas de muerte y emancipación en Brasil.
Desde el siglo XX hasta la implementación de la Política Nacional de Salud Integral de la Población Negra en 2006, se observa cómo el Estado perpetúa las desigualdades mediante mecanismos racistas que impactan el acceso a la atención médica. Por otro lado, se destaca la resistencia de los movimientos negros, que construyen conocimientos y políticas emancipadoras basadas en acciones culturales, comunitarias y religiosas.
También se abordan la omisión del racismo en los servicios de salud mental, el silenciamiento del colorismo y las huellas de la violencia histórica contra las mujeres negras como expresiones de racismo institucional.
Los autores enfatizan la importancia de la lucha antirracista como condición para una atención médica verdaderamente democrática y señalan la necesidad urgente de prácticas y políticas que confronten el racismo de manera interseccional y territorializada.